¿Es un chatbot?
No. Un chatbot responde. Backbone hace: concilia, responde correos, actualiza el CRM, prepara pagos y reclamaciones, y te deja el recibo de cada acción.
¿Sustituye a mi equipo?
No. Se queda con lo repetitivo y deja a las personas lo que capta margen y relaciones. Las mismas personas producen más, y saben más, porque lo que enseñan se conserva.
¿Tengo que migrar algo?
No. Tus herramientas siguen siendo la verdad. Backbone se conecta, lee, propone y actúa a través de ellas.
¿Qué herramientas conecta?
Hoy: correo en Microsoft 365 y Gmail, Google Drive, Slack, GitHub y Telegram. El CRM, el ERP, la contabilidad, el banco y las carpetas compartidas se conectan a través de su API; si una herramienta tiene API, se puede conectar.
¿Dónde están mis datos?
En la Unión Europea, en una base de datos aislada para tu empresa. Los proveedores de modelos de IA que se usan se acuerdan contigo, y no usamos tus datos para entrenar modelos.
¿Y si lo quitamos?
Todo lo que tenías sigue funcionando. Entrar no rompe nada; salir tampoco. Por eso puedes decir que sí.
¿Cuánto cuesta?
El diagnóstico tiene precio cerrado y se descuenta si seguimos. La operación se paga cada mes por trabajo operado, sin permanencia.
¿Puede equivocarse?
Sí. Por eso todo lo que hace es reversible o espera tu confirmación, y queda anotado en un registro que solo crece.